naturaleza viva
 
 
Situada a 816 metros de altitud, sobre un fértil valle que vierte sus aguas al río Guadalope se encuentra esta antigua villa, que pertenició desde el siglo XII a la encomienda templaria de Castellote.
Un paisaje fascinante la rodea. Agrestes peñas contrastan con la variedad de colores que brotan de sus campos. Su apacible clima y una sorprendente abundancia de agua, favorecen la diversidad en la vegetación que , como ya apreciaron las comunidades religiosas que se establecieron en el pasado, hacen de Las Cuevas de Cañart el sitio ideal para descansar, gozar de su calma y encontrarse de nuevo con lo auténtico.

 
Se pueden observar en los alrededores curiosas, formaciones geológicas como Los Morrones, el Canto del Cuchillo o las Paredes del Estrecho. Soprende el espectacular Chorro de San Juan, y otros manantiales de ricas aguas.
Es importante la fauna salvaje que podemos encontrar en todo el entorno, como jabalies, aves rapaces, perdices, buitres, pequeños mamíferos ... y una cantidad considerable de cabras hispánicas.